martes, junio 12, 2007

Dos para la Gloria

(Con este título cinematográfico dedico dos aforismos a Gloria Arocha, quien me los motivó al escribirle un comentario en su blog a partir de una consigna)




Me veo cada vez más calvo y pienso, aunque no es un consuelo, en los tantos que como yo fueron condenados a la ¨pena capilar¨.


A veces me siento como ese cóctel de personalidades de que hablaba Girondo. Un día soy un ser más bien chato. Otro día no mido más de una pizza de altura.

12 comentarios:

Azul caleidoscopio dijo...

Un pasacalles! Mi primero. Y es conmovedor. Gracias por la dedicatoria pero el merito es todo tuyo y a esa capacidad para reirte de ti mismo que te salva y te da fuerzas. Lo que mas me gusto es que crees que no contaste demasiado cuando tus respuestas dijeron tanto.

Poeta querido, usted es todo menos chato y la pena capilar no es ninguna condena cuando la belleza se lleva en los ojos y en el corazon. Un beso y mi agradecimiento por este lindo gesto.

PD: El pejesapo anda miope.

Amada Inmortal dijo...

genial... la verdad es me suepras tanto con esta genialidad que te admiro casi siempre... porque si fuera siempre serías perfecto... besos

Ferípula dijo...

Ja!!! La pena capital a la pena capilar!!!!

No entiendo lo que me dijiste....uaaa!!!
Yo me estoy quedando sin neuronas!!!!
Explicame, porfa.

Ferípula dijo...

Esto: " tu pasacalles ".

Lo otro sí lo entedí, ja!
Me imaginé todo: desde el pochoclo hasta las lagartijas! :)))

Diana L. Caffaratti dijo...

Máximo:
ando al rescate de mis amigos... He estado ausente, pero no lo he olvidado.
Ah, tus aforismos... Placer con valor agregado.
Saludos.

mi despertar dijo...

muchos no sentimos asi es normal eso es vivir

fgiucich dijo...

Al primero te diría que la calva te salvó de la pena capital. Y con respecto al segundo, si a la pizza le agregas jamón, tomate y poco de ajo, el ánimo mejorará. Felíz domingo. Abrazos.

Máximo Ballester dijo...

Azul caleidoscopio: Con lo que me decís a lo último ya puedo arrancarme tranquilo todos lo pelos que me quedan. Sin tu invitación no hubiera podido ser la escritura de estos dos aforismos. Gracias.


Amada Inmortal:Gracias Vale por tu generosidad de siempre y porque puedas disfrutarlos. No entendí el verbo ¨Suepras¨, (ja ja). Sí lo entendí. Gracias de nuevo.


Ferípula: Por suerte ya pudimos aclarar ¨los tantos¨. ¿Cómo que no tenés neuronas? Se necesitan muchas para ser una maestra como vos. Gracias.

Máximo Ballester dijo...

Diana L. Caffaratti: Yo tampoco me olvido de vos, Diana. Pasaré a visitarte de un momento a otro. Gracias.


mi despertar: Es así, cada uno con su cruz, o con sus pequeñas cruces. Gracias.


fgiucich: Esperá, esperá, esperá...un comentario de cuatro líneas tuyo, no, no, nooo, destapo una botella del mejor tinto argentino,ja, ja... Sí, de acuerdo con vos, lo que decís de la pizza encierra toda una filosofía de vida. Claro que sí. Muchas gracias.

Abril Lech dijo...

Querido Max!!! ¿Qué pena tan terminal es esa? Mis hijos te dirían sin dudar que estás re cool, como el Indio Solari, y no les parecería pena alguna.
Me hiciste reir mucho con estos aforismos confesatorios.
Creo que Azul los merece, y coincido con ella en su comentario, tu belleza es tierna y se guarda en esa alma noble que tienes, Caballero Andante.
Mis besos...

Máximo Ballester dijo...

Abril Lech: Mire, si me va a piropear así mejor me voy y que el blog lo administre otro. No ve que me sonrojo, qué cosa con usted, así no se puede, se pierde la línea, el ego se me agranda y me queda la ropa chica, como al increíble Hulk. GRACIAS!!!

Jenipher dijo...

Pero si eso es un detalle!!!

De hecho, a mi "pelocones" no me han gustado nunca...



Besos de chocolate!