domingo, agosto 29, 2010

El buen poeta hace que una vela apagada ilumine. El gran poeta, en cambio, hace que una llama ilumine donde no hay una vela. Pero advierto que a la mayoría de las personas les interesa, entre otras comodidades, tener luz eléctrica.

6 comentarios:

Lourdes Natalia Zacarías dijo...

jajaaaa es tannnnn cierto!!!
Saludos!!

Furtiva dijo...

Pero habemos los que seguimos toda clase de luz y luego nos refugiamos en la sombra: insectos iridiscentes de la poesía.

Gabiprog dijo...

Con bombillas no hay volutas de humo... Ni en sueños...

:)

fgiucich dijo...

Es que los buenos y grandes poetas están para cuando Edenor/Edesur, hacen de las suyas. Abrazos.

Máximo Ballester dijo...

Natu: Bien por esa risaaaa... ¡Gracias, amiga! Besos.

Furtiva: Habemos, sí, animales de luz y de sombra, y muy a menudo refugiados en sombras para tratar de echar nuevas luces, querida amiga. Gracias. Un beso.

Gabiprog: Esooo, sí, se pierde el encanto. Muy bien dicho, amigazo. Gracias.

Fernando: Ja ja ja, qué bueno, usted es un grande. Un abrazo y gracias.

Isabel Guevara dijo...

Hola Máximo, es muy pero muy buena tu página de aforismos, y volveré a ellos... Mientras tanto, te dejo la huella de la visita y me llevo una sonrisa en la pupila.

Un gusto leer(los)(te), Isa