domingo, enero 23, 2011

La expulsión de Adán y Eva del Paraíso fue un fallo desmedido.
A lo sumo era para tarjeta amarilla.

7 comentarios:

Gabiprog dijo...

El del fallo era banquero... No lo dudes...

;-)

fgiucich dijo...

Es que el tata Dios no estaba afiliado a la AFA. Abrazos.

El Aviador Capotado dijo...

Dios ha sido siempre un boludo al que le gusta darnos por el orto. Ahora por su desmedido castigo yo, que soy muy de descansar, ando tocado del ala.
¡¡Viva Juliano el Apostata!!

PD. Qué Máximo, voy dominando el modo de hablar vuestro? Últimamente me escuecen mucho los ojos, me ha dicho el oftalmólogo que no tengo conjuntivitis, lo que sucede es…¡¡que voy a arrancar a hablar en Lunfardo!!

இலை Bohemia இலை dijo...

siiiii...sin duda se pasaron...

:)

Máximo Ballester dijo...

Gabiprog: Ja jaa, seguro. Abrazo y gracias.

Fernando: Ja, seguro. Fue una decisión digna de Castrili. Gracias.

Aviador: Ja jaaa, Te deseo buen lunfardo, y ya te digo que te sale muy bien y gracioso. ¡Gracias! Va un abrazo, che.

Bohemia: Seguro, amiga. No hubo contemplaciones. Roja directa. Besos. Gracias.

Rodrigo dijo...

Estoy casi convencido que lo de la expulsión fue un error de dedo... Una excusa tal vez, para poder jodernos a gusto esta tierra.

El paraíso ES terrenal... Aunque nos desilusione

Máximo Ballester dijo...

Gracias, Rodrigo.